El zorro. Comunicación química.


Como una rutina

En el mundo del zorro las marcas olorosas son omnipresentes. Estas constituyen un medio relativamente seguro de comunicación, de transmisión de información.

La orina y las heces (estas pueden ir aromatizadas con el contenido de los sacos anales) forman parte de esta comunicación química, pero además disponen de una serie de glándulas en cara, pies y cola.

Las funciones de las marcas olorosas pueden ser variadas, delimitar territorios, funciones reproductivas, identificación individual o de grupo, como señal de alarma, como referencia espacial, evaluación de competidores, para mejorar la eficiencia en la búsqueda de alimentos, y posiblemente proporcionan información sobre el tamaño de la población.

Algunas especies de cánidos tienen glándulas faciales, a veces en los labios, mejillas, o en el ángulo de las mandíbulas, que son usadas frotando sobre objetos particulares o substratos, y, como podemos ver en los vídeos que siguen, esto es lo que parece ocurrir en el caso del zorro.


Este vídeo es un resumen, no están todos. Parecen identificarse tres animales diferentes, posiblemente dos hembras y un macho. Aparecen sobre todo el macho y luego una de las hembras. Se registraron otros individuos que no llegaron a exhibir este comportamiento, como el día en que tres minutos después del macho apareció un ejemplar que mostraba daños en la piel y que no se detuvo a señalizar.


Se trata de un territorio con abundante población de conejo.

Jugando al ratón y la gineta


A los 17 segundos del vídeo se ven por primera vez los ojillos de ratón, pero la gineta estaba oyéndolo desde el principio.

Más rayones



El éxito demográfico del jabalí parece asegurado. En el mismo sitio y en las mismas fechas que los vídeos de las entradas previas aparece esta tropa. También se vio, al menos, a otra hembra diferente con sus crías.

Los rayones crecen

Cada cierto tiempo las jabalinas se echan para amamantar tranquilamente, pero aún así los pequeños jabatos buscan la teta a la primera oportunidad.



Esta hembra solitaria, y que parece algo desorientada, parió algo después que la madre de estos "rayones" moteados.



Ha pasado un mes y medio, aquellos graciosos lechones moteados han crecido



 y se los ve rollizos.

Juegos de rayones moteados

Cuatro jabalinas y cuatro "rayones" con unos pelajes que delatan algún cruce con cerdos domésticos (en principio creo que cruces antiguos, no actuales).



Madrid zona centro, borde sur de la rampa serrana, 4 de marzo de 2016.